El sistema educativo no permite desarrollar el talento especial que traemos de fábrica.
El cerebro humano ha evolucionado para adaptarse al medio. De esta forma unas especies han logrado sobrevivir y otras no. Aprender nuevas conductas y dejar de hacer conductas nos aporta adaptación. La forma oficial de aprender pasa por el sistema educativo, que no es más que un conjunto de reglas que pretende regular el aprendizaje para que nuestra adaptación al medio sea más eficaz.
El inconveniente de los últimos sistemas educativos es que no facilitan la adaptación al medio. Las materias que se imparten no dan respuesta, ni a lo que necesita la industria, ni a lo que necesitan nuestras emociones para ser felices. Seguimos aprendiendo las mismas asignaturas que hace décadas y nuestras empresas no son las mismas que hace diez. Tampoco son las mismas nuestras necesidades de felicidad.
El sistema educativo nos uniforma, nos hace iguales, deja poco margen para pensar y crear.
Creo que las asignaturas beberían ser las mismas en todos los cursos: Comunicación, Variables, Arte, Ciencia y Personas.
Comunicación debe incluir lenguajes, tecnologías de la información y la comunicación y hablar en público.
Variables es la matemática aplicada. De poco nos sirve hacer derivadas e integrales si no comprendemos que cualquier variable puede ser analizada y comparada con otras para tomar decisiones eficaces.
Arte es música, poesía, teatro, literatura y pintura.
Ciencia es el mundo en el que vivimos y su comportamiento: plantas, especies, biología, física y química.
Personas es la asignatura que se encarga de estudiar a quienes emiten conducta. Qué mejor que estudiarnos a nosotros mismos para entendernos. Debe incluir, por una parte, conductas, personalidad, diferencias individuales, memoria, atención, emociones, motivación y de otra, el cuerpo humano.
Siempre las mismas asignaturas y sirviendo de guía para el desarrollo creativo de cada persona.
La especie humana ha aprendido por curiosidad o para sobrevivir y este debe continuar siendo el motivo por el que aprender. No sirve que nos narren durante horas la información que ya tenemos escrita en los libros o en internet. La docencia tiene que ser la guía de la motivación para el aprendizaje.
Evolucionemos en lo que más determina nuestro éxito: la educación. Construyamos un sistema educativo que desarrolle el talento especial que cada persona trae de fábrica. No limitemos el desarrollo natural de nuestro cerebro, no limitemos la creatividad. Amor y creatividad es lo que nos queda para que no nos confundan con ordenadores.

Bruno Bernal